Festival de Sitges 2024 (parte II): Otras secciones
El resto de películas destacables de la 57ª edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya
Tras el listado de las mejores películas, regresamos con la segunda, y última, parte de la crónica del 57º Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, en la que reseñamos el resto de títulos destacables del certamen que tiene lugar en Sitges. Un total de ocho filmes de diversas secciones: cuatro de Sección Oficial Fantàstic a Competición y cuatro de Sitges Collection, el film inaugural y el de clausura entre ellos.
Sección Oficial Fantàstic
En la principal categoría competitiva del Festival de Sitges 2024 se incluyen largometrajes de todas las nacionalidades, inéditos en España, producidos durante el año previo a la edición y de temática fantástica, entendiendo el concepto de forma amplia, teniendo siempre en cuenta la calidad y la creación de tendencias como objetivo prioritario.
La sección también incluye un apartado para cortometrajes de duración máxima de 30 minutos e inéditos en España, que optan al premio al mejor cortometraje SOFC. Aunque en este caso no comentaremos ninguna de estas obras. Nos centramos en cuatro de las 35 películas de la Sección Oficial Fantàstic, descontando las cinco que entraron en el listado de mejores largometrajes de esta edición.
Este apartado es el que entrega más premios y cuenta con un jurado internacional elegido por la dirección del certamen. Esta edición estuvo formado por Lisa Dreyer (programadora), Stephen Thrower (actor), Christophe Gans (director), Fred Dekker (director) y Carlota Pereda (directora). Tienes el palmarés completo en este enlace, aunque en las reseñas también comentamos si la película en cuestión ha recibido algún premio.

Basileia ** (2024) de Isabella Torre
Basileia, la primera película de la italiana Isabella Torre, se adentra en las montañas del Aspromonte para desplegar un thriller ecológico con elementos de folk horror. La historia parte de una idea atractiva: un arqueólogo y su equipo despiertan, sin querer, a unas criaturas ancestrales encargadas de restaurar el equilibrio natural. El punto de partida promete tensión y misterio, pero la ejecución termina siendo irregular y un tanto aburrida.
Aunque visualmente la película ofrece postales poderosas y un uso interesante de la niebla y el paisaje, el guion se muestra confuso y no consigue generar la atmósfera de inquietud que la premisa pedía a gritos. Las ninfas, más cercanas a figuras oníricas que a presencias terroríficas, refuerzan la sensación de desconexión.
Basileia es, en última instancia, un debut ambicioso pero desigual: una obra personal que mezcla alegoría ecológica, fantasía y drama con resultados dispares. Quizás encuentre su público como curiosidad de culto, pero no es una propuesta fácil de recomendar.
Meanwhile on Earth **/ (2024) de Jérémy Clapin
Con Meanwhile on Earth, Jérémy Clapin deja atrás la animación para debutar en el cine de acción real con un drama que juega a entrelazar el duelo íntimo con lo fantástico. La premisa es potente: Elsa (una excelente Megan Northam) recibe una enigmática promesa extraterrestre de traer de vuelta a su hermano desaparecido en una misión espacial. Lo que sigue es un relato a medio camino entre la ciencia ficción minimalista y el retrato de una herida emocional que no cicatriza.
Visualmente, la película resulta hipnótica, con una fotografía envolvente y un ritmo pausado que busca sumergirnos en la niebla del desconcierto. Sin embargo, esa apuesta por lo atmosférico termina por diluir el impacto: el misterio nunca llega a explotar del todo y la trama se acomoda en una melancolía que puede resultar frustrante.
Aun así, Meanwhile on Earth ofrece destellos de buen cine —gracias a su protagonista y a la dirección sensible del francés—, aunque deja la sensación de que su ambición supera a su capacidad de conmover.
Night Silence **/ (2024) de Bartosz M. Kowalski
En Night Silence, el cineasta polaco Bartosz M. Kowalski (Playground (Patio de recreo), Nadie duerme en el bosque esta noche y El abismo del infierno) se aleja del slasher juvenil y las desapariciones para adentrarse en un territorio más sombrío y melancólico: la vejez como la pesadilla definitiva. La premisa es sugerente —un actor retirado (Maciej Damięcki, entrañable en su último papel) ingresa en una residencia donde pronto comienzan a suceder asesinatos y apariciones grotescas—, pero el resultado es irregular.
El film combina drama social con elementos de terror fantástico, apuntando hacia un coming of age hacia la muerte que en teoría suena potente, pero que en la práctica se cocina demasiado a fuego lento. La crítica al abandono de los ancianos está ahí, aunque diluida en largos silencios y escenas contemplativas que restan tensión al relato.
Lo mejor está en el diseño de la criatura, impecable y perturbador (12 años tardó su creación), y en la interpretación de Damięcki, que dota a Lucjan de vulnerabilidad y carisma. Sin embargo, ni los sustos ni el trasfondo logran despegar del todo. Night Silence tiene ideas valiosas y atmósfera cuidada, pero se queda atrapada en su propio letargo.
Fréwaka **/ (2024) de Aislinn Clarke
En Fréwaka, Aislinn Clarke confirma su interés por el folk horror irlandés, aunque esta vez con resultados desiguales. La historia sigue a Sohoo, una joven cuidadora que viaja a una aldea remota para atender a Peig, una anciana marcada por el trauma de haber sido secuestrada en su noche de bodas por Na Sídhe, criaturas míticas de la tradición celta. Lo que empieza como un drama íntimo se va tiñendo de atmósfera inquietante, con ecos de mitología, religión y sufrimiento femenino.
Clarke —que ya había mostrado personalidad en The Devil’s Doorway— ofrece aquí un film visualmente cuidado, rodado en gaélico (el primero de este género), con un par de interpretaciones sólidas (Clare Monnelly y Bríd Ní Neachtain) y una fotografía atmosférica que aprovecha lo rural como espacio de aislamiento. Sin embargo, el guion se desarrolla a un ritmo demasiado irregular, con momentos de gran potencia visual que no siempre encuentran un cauce narrativo coherente.
Fréwaka tiene intención y autenticidad, pero acaba más cerca de un drama folclórico que de un verdadero ejercicio de horror. Eso sí, la edición sonora está muy acertada y por ello ganó el Premio a mejor música de la SOFC.
Sitges Colection
Cambiamos de categoría y pasamos a Sitges Colection, muestra no competitiva de títulos de temática fantástica, que destacan por una propuesta singular dentro de la reciente producción de género. Son películas que no entran en competición, pero son especialmente interesantes para la audiencia por su temática y/o por las presencias que le acompañan, así como que formen parte de alguna gala. Hay tres tipos principales:
- Galas: inauguración, clausura o temáticas.
- Sesiones especiales: títulos programados con motivo de homenajes, focos, invitaciones especiales, etc. Sin necesidad de que sean estreno en España. En este apartado, el Festival se reserva el derecho a programar, de forma excepcional, producciones serializadas.
- Sesiones sorpresa.
Así que los próximos cuatro títulos del Festival de Sitges 2024 que reseñamos pertenecen a esta amplia seccción.

Apocalipsis Z: El principio del fin **/ (2024) de Carles Torrens
Apocalipsis Z: El principio del fin, de Carles Torrens, probablemente sea la película de zombis española más ambiciosa hasta la fecha. Basada en la novela de Manel Loureiro, la cinta apuesta por una mezcla reconocible: infectados rabiosos, rusos armados, persecuciones, un gallego con arpón, helicópteros, flashbacks emocionales y, cómo no, un gato que roba varias escenas. El arranque promete un apocalipsis íntimo, con Manel aislado en su casa de Galicia, pero pronto vira hacia una aventura más convencional de acción y supervivencia.
El resultado es irregular. Torrens sabe mantener el ritmo y la tensión, y el guion ofrece personajes con cierto carisma, reforzados por un reparto solvente (Berta Vázquez e Iria del Río destacan especialmente). Sin embargo, la película sacrifica la atmósfera introspectiva del libro a favor de un espectáculo más genérico y comercial.
No reinventa nada, pero cumple como entretenimiento de género: excesiva en duración, entretenida en su desarrollo y con suficiente color local para marcar diferencia… aunque solo sea un poco. Desde el 31 de octubre está en Prime Video España.
Cuckoo **/ (2024) de Tilman Singer
Con Cuckoo, el cineasta alemán Tilman Singer regresa tras la hipnótica Luz con una propuesta tan atrevida como desigual. Hunter Schafer encarna a Gretchen, una adolescente que se traslada con su familia a un resort en los Alpes bávaros, donde empezará a descubrir secretos inquietantes y presencias inexplicables. Lo que arranca como un slasher psicológico con una buena atmósfera pronto se convierte en un cóctel de terror, ciencia ficción y drama familiar que, según el momento, resulta fascinante o sencillamente caótico.
Singer despliega una estética elegante, con ecos del giallo y un diseño sonoro absorbente, pero el guion no siempre acompaña: acumula ideas sin desarrollarlas del todo y termina abrazando giros absurdos que rozan lo cómico. Schafer sostiene el relato con carisma e intensidad, mientras que Dan Stevens se entrega a un villano excesivo y deliciosamente camp.
Cuckoo no es redonda: irregular en ritmo, fallida en coherencia, pero también delirante, entretenida y con suficiente personalidad como para dividir al público. ¿Cult movie en ciernes o rareza frustrante? Depende de la mirada, aunque nos decantamos más por la segunda opción.
Presence **/ (2024) de Steven Soderbergh
El ganador de un Oscar a Mejor director, Steven Soderbergh (Traffic, Erin Brockovich, Ocean’s Eleven, The Knick), se atreve con el género sobrenatural con Presence en un experimento tan curioso como irregular. La historia sigue a una familia que se muda a una casa aparentemente idílica, ignorando que ya está habitada por una presencia invisible. La originalidad radica en que todo se narra desde el punto de vista del ente, lo que convierte al espectador en testigo íntimo de los conflictos familiares y de una paradoja espacio-temporal que termina por sacudir la trama.
El guion de David Koepp ofrece ideas potentes, aunque a veces parecen más propias de un corto estirado a largometraje: hay repeticiones, vacíos narrativos y algún subrayado innecesario. Aun así, Soderbergh imprime su sello en la fotografía, el montaje y la puesta en escena, construyendo un suspense elegante, minimalista y distinto a lo habitual en el cine de casas encantadas. Lucy Liu y Chris Sullivan destacan en un reparto contenido y convincente.
Presence no es un filme de terror tradicional, sino un drama familiar con ecos fantasmales. Puede frustrar a quienes busquen sustos, pero recompensa a quienes acepten su ritmo contemplativo y su mirada insólita. Además, se puede catalogar como uno de esos títulos que, vistos una vez y descubierto el sorprendente giro narrativo, pierde el mayor interés. Esta fue la propuesta con la que inauguró el Festival de Sitges 2024.
Nunca te sueltes **/ (2024) de Alexandre Aja
Cerramos nuestra selección con la película de clausura del Festival de Sitges 2024: Nunca te sueltes. Lo nuevo de Alexandre Aja (Alta tensión, Las colinas tienen ojos, Infierno bajo el agua), parte de una premisa potente: una madre y sus dos hijos sobreviven aislados en una cabaña, atados con cuerdas para evitar que un espíritu maligno los arrastre. La idea, que funciona tanto en clave de terror psicológico como de metáfora sobre la sobreprotección materna, se desarrolla con tensión y buenas interpretaciones —Halle Berry transmite angustia con convicción, y los jóvenes actores aportan frescura—.
El problema es que la película no sabe mantener el pulso. Tras una primera mitad intrigante, con una atmósfera agobiante y algún susto efectivo, la narración empieza a repetirse y el guion se pierde en ambigüedades. Aja juega bien con la duda entre lo real y lo delirante, pero el desenlace resulta tramposo y acaba frustrando más que sorprendiendo.
En definitiva, una propuesta irregular: interesante en su planteamiento y visualmente lograda, pero demasiado incoherente como para dejar una huella duradera. Descúbrelo por ti mismo el 15 de noviembre en los cines.
Los peores títulos
En 2024 también hemos encontrado dos claras candidatas para ofrecerte este epígrafe que iniciamos hace dos año: el de las peores películas del Festival de Sitges. Esta vez contamos con una película de SOFC y otra de Noves Visions, ambas producciones de habla hispana, aunque muy diferentes en su temática y puesta en escena, que merecen estar en esta categoría.
Si te interesan aquellas obras que destacan por sus defectos, falta de creatividad o poca destreza en el montaje o la producción, este es tu momento. Aunque, desde nuestro punto de vista recomendamos que las evites si te te las encuentras en alguna cartelera o repositorio cinematográfico. Sin más contemplaciones, vamos a ello.

Luna * (2024) de Alfonso Cortés-Cavanillas
Luna, lo último de Alfonso Cortés-Cavanillas, parte con una premisa sugerente: un grupo de astronautas —y algún turista espacial de más— queda aislado en la superficie lunar tras el impacto de un cometa en la Tierra. Sobre el papel, un drama de supervivencia con tintes existenciales; en la práctica, una mezcla irregular que oscila entre la nula tensión y la comedia involuntaria.
El mérito es innegable: apostar por la ciencia ficción en España, un género prácticamente inexplorado en nuestro cine, ya es un paso valiente. La fotografía y algunos recursos visuales —como los planos subjetivos desde el interior de los cascos— logran cierta inmersión, y el reparto, con nombres como Marián Álvarez, Asier Etxeandia o Roberto Álamo, aporta profesionalidad incluso en escenas poco inspiradas.
El problema principal está en el guion: personajes planos, diálogos forzados y una narración que no encuentra el tono adecuado. ¿Thriller serio o sátira espacial? Luna no se decide y termina naufragando en gravedad cero, dejando la sensación de una oportunidad perdida más que de un viaje inolvidable.
Mi bestia */ (2024) de Camila Beltrán
Mi bestia, ópera prima de la colombiana Camila Beltrán, sitúa su relato en la Bogotá de 1996, una ciudad marcada por el miedo y la superstición. A través de Mila, una adolescente atrapada entre los cambios de su cuerpo y las amenazas apocalípticas ligadas a un eclipse lunar, la película propone una metáfora sobre el paso a la madurez femenina en un entorno opresivo.
Beltrán, que viene del cortometraje, apuesta por una puesta en escena cuidada y atmosférica, donde tradición, religión y mitología se entremezclan con una estética artesanal que busca lo poético incluso en la precariedad. Hay aciertos: la interpretación de Stella Martínez sostiene el film con credibilidad, y el clímax, teñido de lirismo, deja un poso sugerente.
El problema es que la metáfora de la “bestia interior” resulta más obvia que perturbadora, y el guion rara vez trasciende sus propias limitaciones. Lo que debería ser una transformación visceral termina siendo un coming of age más tímido que feroz. En definitiva, una ópera prima valiente, con atmósfera y buenas intenciones, pero menos intensa de lo que promete. Mi bestia coincide con Tiger Stripes, vista la pasada edición y que entró en nuestro top de mejores cintas, en la temática pero nada que ver con el resto.
No obstante, y en ello reside la gracia de la opinión, esta pieza audivisual fue elegida por el Festival de Sitges 2024 como la Mejor película Blood Window, premio en el que solo participan las producciones latinoamericanas.

Esto es todo, amigos
Hasta aquí nuestra selección de títulos destacables y paso por el Festival de Sitges 2024 que, esta vez, ha sido más breve de lo habitual. Esperamos que te haya gustado lo que te hemos contado en esta, y la anterior, crónica de la 57ª edición del certamen con un total de 20 reseñas de películas.
Nuestra experiencia ha sido positiva, a pesar de lo que comentamos en la primera parte de este crónica, pero tiene un final agridulce ya que nuestro futuro próximo dificulta bastante que podamos repetir la cobertura del Festival de Sitges en años venideros. No obstante, buscaremos algún colaborador para que pueda realizar esta ardua tarea y manteneros informados. Esperemos que haya suerte.
Como siempre, tienes más información en nuestras variadas redes sociales sobre la cobertura de este festival, y muchos otros, así como crónicas, noticias, avances y entrevistas también en la web. Así que, muchas gracias por leernos y hasta la próxima.







