Juego de tronos (T5)

El racionar se va a acabar

La quinta temporada de Juego de tronos ha sido una prueba de fuego para sus creadores David Benioff y D. B. Weiss. Por primera vez, se enzarzan (y se encallan) en la dura tarea de proseguir su camino más allá de aquél marcado por los libros, y se resienten de la supervisión cada vez más menguada de papá Martin, totalmente absorto en la escritura de su sexta entrega. Así, los guionistas toman prestados unos personajes ajenos y hacen de ellos lo que les place lo cual, como mínimo, es seña de identidad y valentía. Percibimos miles de sentimientos encontrados en esta suerte de experimento irregular, que incluye bastante palabrería en sus inicios y una traca de acción incesante en sus tres últimos episodios. Paradójicamente, casi disfruté más de la primera parte que de la segunda, pues los intríngulis políticos siempre han sido parte esencial de la serie, y Desembarco del Rey es una fuente inagotable de ellos.

Así, con el vacío de poder provocado por la muerte de Tywin Lannister, Cersei se encuentra más cómoda que nunca en sus ropajes. En una arriesgada estrategia para limitar la capacidad de decisión de su competencia directa (los Tyrrell), la reina madre dota a la secta del Gorrión Supremo de los recursos necesarios para limpiar las calles de pecadores. Lástima que, al contrario que ella (engreída, avariciosa, impulsiva y metepatas), los fanáticos no se muevan más que por sus (intransigentes) ideales. También Kaleeshi debe hacer frente a la resistencia en la ciudad colonizada y liberada (nótese la contradicción) de Meereen, conciliando a su pesar la tradición local con la corriente de pensamiento impuesta por ella misma. Daenerys tiene a punto de caramelo la ocupación de Poniente, pues cuenta con el apoyo del binomio con más experiencia en gobernanza y manipulación de los Siete Reinos y con una situación convulsa y favorable en su destino. Sansa, por su parte, adquiere una nueva responsabilidad política, aunque por el momento se sigue debatiendo entre la expectativa y la huida.

La reflexión sobre el poder se intensifica, pues varios de nuestros personajes favoritos lo ostentan u optan a él. Tanto Jon Nieve como Stannis (los dos hombres con horchata en las venas) comprenden que para conservarlo hay que contraer sacrificios. Sin embargo, al contrario que el bastardo, el Baratheon no es agua clara. Jon es un visionario y eso siempre se paga caro, pues hay que ser de muy buena pasta para dejar de lado las reyertas y estrechar la mano al enemigo. Incluso los caminantes blancos parecen tenérsela jurada a él personalmente, probablemente porque reconocen su liderazgo. En tramas secundarias hemos topado con un gobernante sensato en Dorne, y hemos explorado la renuncia a la identidad frente a la venganza a través de la experiencia de Arya. Falta ver a dónde conducen estos hilos argumentales, pero me atrevo a aseverar que Juego de tronos sí ha avanzado, y mucho: ha abierto nuevos flancos y no creo que haya estafado a nadie.

No cabe duda de que a Benioff y Weiss les viene grande el reto que tienen por delante, se han visto superados (sólo hace falta ver cómo han ignorado a Bran Stark) y han sentido la necesidad de cerrar tramas de manera apresurada y chapucera. Sin embargo, no es la primera vez que la serie presenta una escabechina, nos deja perplejos o elimina a los personajes más íntegros. De hecho, su filosofía se basa precisamente en la victoria de las tinieblas sobre la luz (así funciona el mundo) y en demostrarnos, una vez más, que está por encima de sus personajes y que les sobrevive sin esfuerzo aparente.

Valoración: ***

Puntuación: * (mala) ** (regular) *** (buena) **** (muy buena) / (media estrella)

Ficha

Año: 2015

Cadena: HBO

Creadores: David Benioff y D.B. Weiss

De qué va: La temporada comienza con un vacío de poder que los protagonistas a lo largo de Poniente y Essos buscan llenar. En el Castillo Negro, Jon Nieve lucha por equilibrar las exigencias de la Guardia de la Noche con las del recién llegado Stannis Baratheon, quien se considera a sí mismo el rey legítimo de Poniente. Por su parte,  Cersei lucha por mantener el poder en Desembarco del Rey ante los Tyrells y el auge de un grupo religioso guiado por el enigmático Gorrión Supremo. Por otro lado, Jaime se embarca en una misión secreta. Sobre el Mar Angosto, Arya busca a un antiguo amigo y el fugitivo Tyrion encuentra una nueva causa. Y mientras el miedo aumenta en Meereen, Daenerys Targaryen descubre que su tenue permanencia en la ciudad requiere algunos sacrificios difíciles. Esta temporada incluye además algunas de las escenas más explosivas, si bien la promesa “se acerca el invierno” es más ominosa que nunca antes (www.amazon.es).

Tráiler

Tema principal: «Game of Thrones Main Title» de Ramin Djawadi (youtu.be/zjuXFJJmNUY)

Reparto: Peter Dinklage, Nikolaj Coster-Waldau, Lena Headey, Emilia Clarke, Kit Harington, Sophie Turner, Maisie Williams, Aidan Gillen, Natalie Dormer, Stephen Dillane, Liam Cunningham, Carice van Houten, John Bradley, Kristofer Hivju, Hannah Murray, Conleth Hill, Gwendoline Christie, Michiel Huisman, Nathalie Emmanuel, Indira Varma, Jerome Flynn, Ian Glen, Tom Wlaschiha, Alfie Allen, Iwan Rheon, Michael McElhatton, Anton Lesser, Owen Teale, Ben Crompton, Tara Fitzgerald, Ian Beattie, Julian Glover, Joel Fry, Jacob Anderson, Daniel Portman.

Oficial: http://www.hbo.com/game-of-thrones – www.plus.es/juegodetronos (en España)