Daredevil (T1)

El viento siempre sopla a favor de Marvel, y es que si en algo despunta la productora liderada por Kevin Feige es en crear fórmulas estratégicas para el éxito asegurado. En la naturaleza expansiva (y avariciosa) de la Casa de las Ideas estaba ya el germen que validaba el salto a la pequeña pantalla. Aunque el conejillo de indias (Agents of S.H.I.E.L.D.) les salió algo rana, lo de Agent Carter ya fue otro cantar. La prueba de fuego sería situar al héroe en primer plano en lugar de en las inmediaciones de la acción, en una cadena de pago que no se andara con mojigaterías en cuanto a la violencia. Así, Marvel encargó ni más ni menos que cuatro series a la plataforma digital Netflix, con la intención de agolpar, en su línea habitual, a sus personajes principales en una quinta. La revitalización de Daredevil enmienda los errores cometidos en la película de 2003 protagonizada por Ben Affleck y sustrae al justiciero del profundo ridículo en el que había incurrido.

Al contrario que los Vengadores (que como máximo dedican su tiempo libre a sus “quehaceres”), Matt Murdock ejerce una profesión a fin de ganarse el pan. El abogado arremete, pues, contra sus rivales con el peso de la ley y con la fuerza del puño allá donde ésta no alcanza. Embiste con toda la caballería aún a sabiendas de que es muy vulnerable, pues sus poderes no provienen de un ente sobrenatural o un experimento científico, sino de la sabiduría popular respecto a la agudeza sensorial de los ciegos. Precisamente debido a su condición, él encarna la Justicia con todas sus virtudes y defectos, entre los cuales se incluye desempeñar su labor sin vacilación ni demora, a veces a costa de sus amistades o de su propia dicha. Daredevil es fascinante por esa mezcla de tesón incomparable, firmes ideales y temperamento colérico que acarrean una frustración permanente. Sin duda su catolicismo, tan impropio de los superhéroes como cualquier otra religión, tiene algo que ver con su manifiesto complejo de culpa. La genealogía del héroe está muy bien trazada en esta primera temporada, pues se mueve en una escala de grises en que el sabor de la sangre complace y seduce al protagonista. Es por eso que, aunque es muy pronto para el discurso de su amigo y socio Foggy, llegará el momento en que Murdock deba hacer examen de conciencia y valorar cuán falaz es la afirmación de que el fin justifica los medios.

A todo esto, el argumento versa sobre este letrado ciego que acaba de fundar su propio bufete y que trasnocha a fin de escarmentar a delincuentes y maleantes. En sus incursiones detecta la existencia de una organización mafiosa que controla desde la droga hasta la especulación inmobiliaria en Hell’s Kitchen (Nueva York). Sus sospechas se confirman cuando conoce a Karen, empleada de una constructora corrupta a quien la empresa intenta acallar como sea. La chica acaba uniéndose a Nelson & Murdock en un movimiento que recuerda a los mejores días de Angel. Y es que tanto las oficinas desaliñadas y casi clandestinas donde se contribuye a la erradicación del mal, como la soledad de sus protagonistas, el líder atormentado y la oscuridad de la imagen nos trasladan a la cochambrosa Los Ángeles más que a luminosa y cinematográfica ciudad de Nueva York. Tanto el director de Marvel Television, Jeph Loeb, como los showrunner Drew Goddard y Steven S. DeKnight coincidieron años atrás como escritores del Buffyverso. No obstante, los tres disponen de un historial vinculado a los cómics desde tiempos inmemoriales, con lo que lo más probable es que Daredevil fuera una inspiración para el vampiro con alma y no al revés.

Wilson Fisk, su archienemigo, también es digno de un estudio psicológico. Ilustrado, solemne, orgulloso y sensible e irascible a partes iguales. Su camino marca la transformación del hombre en villano (Kingpin) en paralelo a la de su adversario en héroe. Las cabriolas del enmascarado, instruido en el arte marcial del kung-fu, y ciertas virguerías en la dirección y el montaje sazonan la serie más madura del género.

Valoración: ***/

Puntuación: * (mala) ** (regular) *** (buena) **** (muy buena) / (media estrella)

Ficha

Año: 2015

Cadena: Netflix

Creador: Drew Goddard 

De qué va: Matt Murdock, ciego desde niño, lucha contra la injusticia en Hell’s Kitchen, Nueva York, de día como abogado y de noche como el superhéroe Daredevil (www.netflix.com).

Tráiler

Tema principal: “Daredevil Main Theme” de John Paesano (https://youtu.be/kusHMcbtCXc)

Reparto: Charlie Cox, Deborah Ann Woll, Elden Henson, Rosario Dawson, Vincent D’Onofrio, Ayelet Zurer, Bob Gunton, Toby Leonard Moore, Vondie Curtis-Hall, Susan Varon, Geoffrey Cantor, Peter Shinkoda, Wai Ching Ho.

Oficial: https://www.netflix.com/es/title/80018294

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